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La unidad B choca con Chichizola (0-2)

La unidad B choca con Chichizola (0-2)

La segunda unidad malaguista alineada por Míchel en la final del Carranza encuentra en el guardameta de Las Palmas el héroe del choque. Los malagueños merecieron más pero perdonaron de cara a puerta.

El Málaga CF pierde la final del Trofeo Carranza tras caer derrotado  (0-2) en un encuentro en el que perdonó y le faltó precisión de cara al gol. Los blanquiazules, hoy de naranja, merecieron más y se van de vacío en un encuentro con un once repleto de suplentes y jugadores de la Academia. En la primera mitad los de Míchel pudieron hasta sentenciar el encuentro pero los malaguistas se encontraron con Leandro Chichizola. 

El técnico madrileño dio inicio a la unidad B. Un once que a priori está lejos del que se verá en el estadio La Rosaleda el próximo lunes 21 ante el Eibar. Salvo Luis Hernández y probablemente Jony, el resto de los jugadores de la alineación no saldrá de inicio en el debut liguero. 

A pesar de este once menos habitual, los malaguistas mostraron una muy buena imagen. Competitiva y con buenos conceptos tácticos. Salida en zona inicio con asociación rápida en la creación. Sin balón los de Míchel optaron por una presión alta que permitió robar varios balones y derivaron en peligro para los insulares. José Carlos y Cecchini en la medular se sintieron sueltos y cómodos. El canterano también ha madurado esta pretemporada y en la noche de hoy realizó una gran actuación. En cambio el argentino acabó con molestias. De manera tímida se le ven buenos mimbres pero debe continuar adaptándose no sólo al fútbol español sino a los automatismos de su nuevo equipo.

Jony, En Nesyri, Chory y hasta Mula tuvieron oportunidades claras de gol. Entre el desacierto malaguista y la soberbia actuación del portero argentino de Las Palmas, el cuadro de Martiricos no pudo abrir el marcador. Dice el tópico futbolístico que cuando se perdona se acaba pagando. Así fue. En el mejor momento de los de Míchel llegó el tanto de los canarios. En una jugada algo infantil, Cifu cometió penalti sobre a Dani Castellanos. Lo derribó dentró del área tras perder un control. Se le marchó largo y derribó al jugador de Las Palmas. Boateng no perdonó y anotó la pena máxima. Andrés Prieto, hoy titular antes que Cenk Gönen, adivinó el lado del lanzamiento pero no lo pudo atajar.

Tras la reanudación el Málaga quiso sacar casta y lograr el tanto de la igualada. Le faltó más precisión. Fruto de los nervios o quizás también del cansancio. No estuvo fino en los momentos finales y Míchel prefirió hacer cambios. De dibujo y de jugadores. En pleno córner defensivo. Los cánones del fútbol indican que no se deben producir sustituciones en ese momento pues dicho y hecho.

El Málaga encajó el 2-0 en esa jugada. Un mazazo definitivo. El madrileño dio entrada esa jugada previa a Juanpi y Adrián. Se adaptó el cuadro malaguista al nuevo sistema de cuatro defensas pero con un marcador muy abultado.  Bigas remató sin oposición tras el desajuste de los cambios y solo de marca ajustó sin problemas un remate de cabeza.

El Málaga no se arrugó. Es más dispuso de varias oportunidades pero volvieron a salir a flore los problemas de definición o el error en el último instante. No fue el día ofensivo de los de Míchel y hoy sí se generaron bastantes oportunidades.

Sin más, se terminó la presencia del Málaga en el Trofeo Carranza. Con una tángana final de Recio y David Simón que ponen el broche final de un extraño verano para el Málaga CF en el que sólo ha conseguido lograr un triunfo en nueve encuentros. Malaguistas, la pretemporada ha terminado.