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¡Bendito sufrimiento! (68-67)

¡Bendito sufrimiento! (68-67)

El Unicaja debuta en Euroliga a lo grande tumbando al actual campeón de la competición en un final de infarto. Tras una remontada en el último cuarto, el conjunto de Plaza sufre hasta el último segundo para lograr el primer triunfo en Euroliga. Sloukas tuvo la última posesión para ganar el partido. Augustine clave en la victoria del club de Los Guindos.

El Carpena empezó con un ambiente grande de felicidad y casi muere de infarto. No es para menos.  Un primer cuarto igualado y con intercambio de golpes de los dos equipos. Shermadini mostró poderío interior con seis puntos y cuatro rebotes. El pabellón enloquecía con un 6-0 inicial. El georgiano fue el máximo anotador cajista en los primeros diez minutos. Gran salida del ex de Andorra. Por su parte los turcos reaccionaron y arrancaron con un acertado Wannamaker y Datome. Del 8-13 se pasó al 16-5 en una buena marcha ofensiva de los cajistas. Salin aportó desde el perímetro. Quiere ser importante y anotar siempre. Al menos no se esconde. Más o menos similiar al caso de Dragan de Milosavljevic que aún está por acoplar pero deja destellos de calidad. Musli debutó esta temporada, Plaza le dio entrada a falta de menos de un minuto. El serbio quiere entrar en la rueda y en la dinámica. El choque se igualó y se alcanzaron las tablas en el marcador con el 20-20.

Igualdad máxima en el tanteo. Un duelo de poder a poder. De campeones. Minutos para McCallum que sigue dubitativo y no muestra el potencial que se le espera. Sloukas lideró a los turcos y abrió brecha con un parcial de (0-6). Una tromba amarilla que parecía no tener fin. Plaza pidió tiempo muerto para buscar la reacción y frenar la avalancha otomana que veían hasta el momento la máxima renta en el marcador con un 20-26. El parcial crecía hasta el 22-32 gracias a un triple de Guler pero apareció Musli, el serbio se reivindicó con 6 puntos consecutivos y con intensidad defensiva. Tiene ganas de aportar y mostró rabia y garra. El equipo de Plaza logró recortar distancias a falta de 3:18 y se colocó a seis. (28-34) Obradovic se desquiciaba y tuvo que pedir tiempo muerto. Sloukas volvía a silenciar el Carpena que veía como su equipo reaccionaba y se acercaba a base de intensidad y acierto.  Acto seguido llegó otra vez Musli que devolvía la jugada de tres con un dos más uno. 9 puntos para el serbio en el segundo cuarto y la rúbrica de que está listo para alistarse para la guerra. Era tiempo de la reacción y de usar a los directores de orquesta. Los turcos sí encontraban a Sloukas mientras que McCallum seguía desaparecido y fallón. Se lo estaba guardando para el final. Un triple de Waczynski recortó la distancia a cinco puntos y dejaba muy vivo el partido para la segunda mitad (36-41)

Tras la reanudación el partido se puso cuesta arriba. Fenerbahçe pisa el acelerador y también el arbitraje pasa factura. La afición entra en cólera por la disparidad de criterios en una zona y otra. Los de Obradovic se marchan de nueve justo cuando más cerca estuvieron los cajistas. Del 43-45 se pasa al 43-52. Una técnica por protestar a Nedovic y una falta de Brooks en ataque termina de desquiciar al Carpena que nunca perdió la fe en los suyos. Suárez tiró de galones y capitanía.  Colocando a los suyos a siete. Pudo acercarse más al marcador pero McCallum falló el último tiro. Siete abajo y diez minutos para morir en el campo de batalla. (50-57)

En el último cuarto se vivió un auténtico carrusel de sensaciones en el Carpena. De la gloria del triunfo, al nerviosismo por ver que la derrota podía suceder. Justo cuando la tenían los cajistas en la yema de los dedos. Tras una canasta de Sloukas, qué bueno es, los turcos se colocaban a uno (68-67) Se iba fraguando lentamente a base de oficio y se va saboreando poco a poco la primera victoria en Euroliga. Llega la primera canasta de McCallum, y otra, y otra. Tres seguidas. Se avecina el infierno en el Carpena porque ve que sus jugadores empiezan a remontar. Los de Plaza se ponen por delante. Le dan la vuelta al marcador (58-57) y sigue apretando los dientes en defensa. Aparece también un nuevo jugador. Augustine. Un último periodo para enmarcar del americano. Con rebotes ofensivos. Salin le da la sangre pero a la vez el equilibrio que requería el partido. Brooks y Dragan vuelven para dar músculo. El serbio tras un rebote ofensivo pone la máxima. (68-60) Obradovic trata de reaccionar a falta de  2:18. No quiere ver como claudican en el infierno verde. Tras dos minutos sin anotar llegó la locura. La victoria. El golpe que tumba a un campeón como Obradovic y al Fenerbahçe. Minutos de infarto, de sufrimiento, de baloncesto, de coraje, de casta, de uñas mordidas, de errores... De orgullo y de pasión por un objetivo: Ganar. Al final todo valió la pena. El regreso del Unicaja acaba en una noche mágica. De las que dañan corazones pero generan abrazos y sonrisas. ¡Unicaja qué bueno que viniste!