Contenidos

Noticia

El Málaga se descose con la unidad B

El Málaga se descose con la unidad B

Los de Míchel caen de nuevo en el cuarto partido de pretemporada donde se pudo comprobar que el cuadro malaguista tiene dos caras totalmente siderales

Este Málaga CF es capaz de mostrar dos caras. Una sólida y firme y otra frágil,  con dudas. Las propias que se pueden ver en la pretemporada. La unidad A y B. Es quizás la segunda la que más ha marcado al aficionado malaguista en la tarde de hoy. Por encajar tres goles y por apreciar que el Málaga tiene un problema serio en la defensa.

En apenas diez minutos recibió dos goles y generó la cuarta derrota consecutiva para el cuadro de Míchel en lo que llevamos de verano. La sensación de seguridad, de control y de dominio desapareció con el carrusel de cambios que realizó el técnico madrileño en el minuto 60.  

No hubo apenas oportunidades del cuadro malaguista, un tiro aislado de Juankar en la primera mitad, pero sirvió para percibir los graves problemas que pueden aflorar este año con el plan B. Luis Múñoz y Mikel mostraron una gris imagen. Nada más entrar en el terreno de juego, los holandeses abrieron el marcador y el Málaga se desactivó. Se descosió. El AZ le sacó los colores al cuadro de Míchel. Una imagen muy negativa para la altura de la pretemporada en la que están. Es cierto que los holandeses mostraron más rodaje en el campo pero el Málaga cometió errores de bulto.

Primer tiempo con control

Los resultados no traducen el buen trabajo táctico que el equipo de Míchel lleva realizando esta pretemporada. Es cierto que en el fútbol si no hay victorias es difícil acreditar que lo entrenado está siendo efectivo o palpable en el césped. La falta de gol ensombrece el optimismo y despiertan las alarmas. Otra derrota más. Cuatro en cuatro partidos. Si no se gana, las dudas afloran. Es el catón de este deporte. Marcar más que el contrario.

Las estadísticas están ahí, no engañan y en cuatro citas sólo se ha anotado un gol. A día de hoy,  a falta de retoques evidentes por tratarse de pretemporada y por la suma de efectivos, este Málaga tiene hechuras de ser un bloque competitivo. El posicionamiento sin balón y la presión está generando que el Málaga apenas sufra. Hoy quizás el único punto negro en acciones defensivas son las acciones a balón. Una tarea que debe trabajar más los de Míchel.

Míchel optó por salir de inicio con un 4-2-3-1. Un modelo flexible y que con la posesión se veía modificado. Kuzmanovic estrenaba titularidad y mostraba galones. Le toco ser el encargado de iniciar el ataque. Ante la presión también aparecieron Luis Hernández o Paul Baysse. Tal y como está hoy día el fútbol es necesario contar con zagueros con salida clara y limpia de balón. El francés sobre todo tiene eso. Gran colocación y buen trato de balón.

Tras la reanudación el técnico madrileño realizó el cambio de esquema esperado. Se pudo ver el debut de Gönen. Apenas tuvo trabajo. La única oportunidad que le llegó la salvó con oficio. Parada abajo y buena estirada. La falta de creatividad y fluidez mermó el juego ofensivo. Recio y Adrián no dieron mucha continuidad ni criterio. Ni tampoco José Carlos apareció. El Málaga se desdibujó a raíz de los cambios múltiples pero si no le da minutos a los menos habituales ahora, no va a tener otra oportunidad durante el año. Es el riesgo de los bolos veraniegos.

La parte positiva es que aún el equipo sigue en pretemporada y hay tiempo para armar lo que debe ser inamovible una vez arranque la campaña. La negativa: la falta de gol y la fragilidad mental del grupo tras encajar el primer tanto.