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Pig Demont, un pequeño negocio malagueño en el punto de mira de Puigdemont

Pig Demont, un pequeño negocio malagueño en el punto de mira de Puigdemont

El expresident de la Generalitat denuncia a esta firma malagueña de venta de productos andaluces por internet  

Alberto González es un pequeño empresario malagueño que en diciembre del pasado año puso en marcha una empresa cuyo objeto es la venta en Internet de productos exclusivamente andaluces y cien por cien de esta tierra.

El curioso nombre de la empresa nacida en plena vorágine independentista y sus similitudes con el nombre del ex presidente catalán y el logo que muestra a cerdito con peluquín y unas gafas de pasta negra parece que no le ha sentado bien al dirigente separatista huido.

Tan es así que los abogados de Carles Puigdemont, han presentado un requerimiento contra el registro de ese nombre ante la oficina de patentes y marcas y amenazan con denunciarle.
La empresa malagueña se defiende

En su descargo el empresario malagueño alega que no existen parecido ni intención de que se asemeje al catalán. En su opinión no es más que una simple coincidencia, al combinar el  vocablo anglosajón “Pig” –cerdo– y el galo “Demont”, lo cual, combinado, se traduciría como “cerdo de monte”.

Sobre el logo, la caricatura del cerdo y cierto parecido físico con Puigdemont defiende Alberto que este corte de pelo no es “propiedad” del ex presidente. “¿Por qué no iba a poder llevarlo un cerdo?” se pregunta irónicamente.

Los abogados de la firma malagueña se han puesto a trabajar y va a presentar alegaciones pues según afirma “Jamás ha habido intención alguna de molestar a nadie. Que él se vea reflejado en la caricatura de un porcino, es más problema de él que mío. ¿Si le hubiera puesto coleta al cerdo se enfadaría Pablo Iglesias?, apuntó el joven empresario.

En la web de la firma se explica que la empresa nació  “del sentimiento y del orgullo de ser andaluces y españoles para dar a conocer a los consumidores las auténticas joyas de nuestra gastronomía” como paletillas de jamón ibérico, vinos, aceites o quesos. Uno de los vinos se comercializa con el nombre de “Rufián”.