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Frío

Frío

El Carromato de Max y Los de Pasao Mañana presentan sus candidaturas a la Final. El toque clásico de El Pasaje de los Milagros recordó al mejor Arroyo. Las murgas de fuera de la provincia mantuvieron un buen nivel

Volvía a casa meditabundo. Reflexivo. Con el frío calándome los huesos. Y no me refiero al climatológico. La agrupación de Rute me acompañó, no físicamente, en el viaje de vuelta en coche. Es cierto que su tipo ayudaba pero voy aún más lejos. Nos quedamos en familia. La octava agrupación, la que cerraba la noche, observó desde las tablas el carnaval que tenemos. 

Un bosque de butacas, palcos y plateas vacías. Y hay voces que piden el Cervantes para todo el concurso. Al igual que los niños de Paqui Prieto y Nene abriendo la sesión. Y hay voces que se les llena la boca de decir MUERO CON LA CANTERA. La segunda en aparecer también pudo comprobar lo desangelado que se hallaba el Templo de las Coplas, a eso de las 20:15 de la tarde. La pregunta es fría, como parte de la noche que pudimos sobrellevar. ¿Es Málaga realmente carnavalera? La respuesta la tendrá cada uno en su cabeza. Yo digo que no. Somos los cuatro majaras de siempre. Málaga ya no es ni concursera. En lo que se refiere a acudir a disfrutar de una noche de semifinal. Concurseros hay en todos sitios. El gallinero es un reducto que perdió su alma. No sabemos si se la vendió al diablo. El Paraíso, en tiempos mejores, hervía. Había efervescencia. Cánticos. Piques con sus hermanos más pudientes. Ahora es, además de un sitio incómodo, el lugar perfecto para pegar una “cabezá” si fuese necesario. 

Habría que recordar también que la Málaga carnavalera siempre fue rácana. Huraña en aplausos y carcajadas para con el prójimo. Eso sí, se subía “mi grupo”  y los ojos se inyectaban  en sangre, teniendo  el risómetro sensible y el resorte de la butaca activado. Sin contar que, una vez bajado el telón, evacuación como si de un simulacro escolar se tratase.  ¿Es tarde las 00:45 para acabar una sesión de ocho agrupaciones? ¿Le vamos a echar la culpa a los diez escasos minutos que tienen las infantiles para gritarnos y casi exigirnos que centremos nuestras miradas en ellos, si la fiesta quiere tener un asidero donde agarrarse? ¿Hay tanto protocolo? ¿Hay demasiado carnavalero de postureo y boquilla? ¿Quién recuerda aquellas colas para adquirir abonos y fraguar amistades? No pienso que sea falta de calidad y mucho menos este año, donde las preliminares dejaron un grato sabor de boca, con el ascenso de nivel en la práctica totalidad de las agrupaciones.  Cierto es que el Cervantes engulle a los grupos más verdes. Sin embargo, a los maduros los agiganta. Si me gasto 20 pavos para ver una a priori muy buena semi  es para disfrutar del espectáculo de cabo a rabo. Con todas las consecuencias. Si digo que muero por febrero es para cumplir mi promesa. Con todas las consecuencias. Hago mía la teoría de un amigo (ese de los que se considera carnavalero de pro). Si el corte, en vez de 32 hubiese sido de 24, las sesiones SÍ SERÍAN REALMENTE INTERESANTES. Se contaría con una semifinal menos, con aumento de calidad implícito y la reducción en un día al esfuerzo que siempre resulta madrugar. Esto tendría otra consecuencia. Una Final a cuatro más el cuarteto que tenga la dicha de pasar. Arrancar a las 20:00 es otro de los hándicaps. Temprano pal cine de verano y tarde pa ver al alcalde.

También es cierto que el número de carnavaleros de nómina, de los de pisar las tablas, ha bajado considerablemente porque se afanan en pulir repertorios en sus locales de ensayo. Aunque también echo de menos a esos que se quedaron en preliminares, como el niño enfadado que le dice a sus padres “po ahora no respiro”. Quizá acudir al teatro les sea beneficioso para observar, anotar, digerir, querer mejorar para estar arriba el año que viene. Con el consuelo de decir que el carnaval está en la calle no vale. El carnaval está en el teatro también. Un teatro gélido y de escarcha que ya no reconoce a su Carnaval

Agrupación infantil: Este mundo loco





Repertorio: La dualidad que presentaban los niños de Paqui Prieto y su gente volvían a pisar el Cervantes. Las formas serenas y de agrupación de categoría abrían cortinas. Trabajo, trabajo y más trabajo. Su repertorio se redujo, al igual que el de sus compañeros pasados y futuros, a escasos diez minutos. Presentación, un pasodoble ya interpretado en la ESAD y su popurrí hicieron las delicias de los que degustan carnaval en toda su esencia. Hay tablas ahí. Muchas y buenas. Recordemos que el jueves tienen su día grande. Su Gala Infantil. No sé si será suficiente pero siempre será un embeleso para los sentidos disfrutar de estos locos bajitos. El tipo lo tenía en mente Paqui hace 36 años. De hecho, Nene colgó en RRSS una foto de aquellos tiempos. Nunca es tarde. La maestra se salió con la suya. A testaruda no le gana nadie. Y que no se agote el caudal de su ingenio. La necesitamos. Escuela, maestros y alumnos. Educación de Febrero. Pedagogía carnavalera. De haber un máster en esto, tendría 36 colgados en su despacho donde se confeccionan los sueños del futuro. Una vez más, VIVA LA CANTERA

 

Comparsa: El péndulo





Repertorio: Venían los granadinos con bajas al no poder adecuar su horario laboral y estar puntuales a la cita. Y se notó. El teatro los devoró. Como Saturno a su hijo. Se hicieron pequeñitos a pesar de la propuesta interesante que traían. Estos embaucadores, de colores políticos, parecieron mucho más endebles que en Teatinos. No obstante, el primer pasodoble fue un guiño a nuestro carnaval y su cantera. Cambian el veneno que normalmente está inoculado en los adultos por la ilusión y las ganas de los niños, cameo incluido de varios de ellos. Ven el futuro en una Casa del Carnaval de la que sienten cierta envidia. Bien traído y muy aplaudido. El segundo, un homenaje a esas abuelas que, tras perder el contacto con su familia, los recibe en casa y con su escasa paga tras un desahucio. Más flojo y previsible. Cuplés de comparsa a un peculiar “peluquero” y a los beneficios corporales del gimnasio, que no afectan a su cara. Se vislumbra un grupo con capacidad de crecimiento. No nos faltéis. Le dais dignidad al concurso

 

Murga: Los chungaletas





Repertorio:
El equipo olímpico de Chunganistán volvía a hacerse 23 horas de autocar para hacer acto de presencia en nuestra ciudad. Humor muy visual, paródico, muy al tipo, sin penas salirse de él. Réflex a espuertas. Soniquete de La línea pallá. Sigo enloquecido con el segunda de las anillas y su ciclón de voz. Primer pasodoble a la ilusión que renuevan en cada carnaval y las ganas de venir a cantar aquí. De muy parecida temática es el segundo, a la sonrisa del respetable, ya que centran todos sus esfuerzos en conseguirla. Ay, ay. Ese mismo esfuerzo debió centrarse en la tanda de cuplés, llevándolo a un doble sentido de pescadería y a las energías renovables escatológicas. Pinchazos. El popu, ya comentado en prelis, sí gustó al público, dejando ese regusto de agrupación bien hecha. Si el repertorio hubiese llevado esa misma senda…

 

Murga: No nos perdemos ni una





Repertorio: Los roqueteños, cuarto premio el año pasado, supieron meterse al público en el bolsillo también en el popurrí. El público ovacionó durante un largo tiempo su retirada del escenario, ya que sus cuartetas fueron muy bien recibidas. Los pasodobles fueron destinados a los recuerdos infantiles de cuando te llevaban a la feria y un canto a los discapacitados como auténticos luchadores. Tanda de cuplés a los concursos de televisión con Jorge Javier, Pasapalabra y roscón en rojo y a la moda de taparse la boca en los futbolistas, churrera y leggins incluidos. Afinación altísima e intensidad de las de poner nervioso. El tipo, ya comentado anteriormente, simplemente genial. Agrupación a tener en cuenta
 

Comparsa: El carromato de Max





Repertorio: Marbella plantaba su circo en el Cervantes. Olía y se intuía que no podían fallar. Y así fue. Con un grupo más sereno y más centrado en el cante, sentaron sus bases y deleitaron en la segunda noche semifinal. A Francis Moya se le notó tocado en la anterior fase. Anoche, sin embargo, estaba pletórico. En el papel protagonista que siempre asume. Con la sonrisa tatuada que siempre atesora. Junto al payasito que tiene a su derecha introduce los dos pasodobles con una peculiar parodia. El primero, al forzudo. El bullying, visto  desde el punto de vista de un padre que lo sufrió en sus carnes, advirtiendo a su hijo que no consentirá criar a un matón de escuela. MAXI. El segundo, al zombie. Una particular visión de la exhumación de los restos del dictador. Esta va en contra del movimiento que está a favor de que se produzca. Lo dejarían como está y dónde está. Sin embargo, todos los esfuerzos deberían centrarse en desenterrar a aquellos abuelos que no descansan en paz a la orilla de una cuneta. MAXI DE MI CORAZÓN. Teatro entregado. Los cuplés, a Juan José Padilla, estrella del concurso en este tramo del repertorio y a los ofendiditos, guardándose los cuplés para su suegra, que está más que  acostumbrada a sus irreverencias. Bien ahí. El carromato se carga de cachivaches y espera a la noche del miércoles. El espectáculo debe continuar
 

Murga: Los de pasao mañana





Repertorio: Año 2119 d.c.m. Pariente y sus fieles vuelven a contarnos cómo se presenta el futuro. Sigue sin pintar bien. Menos mal que estamos advertidos. El pasodoble sigue teniendo la misma estructura que en el pase anterior, con el foco puesto a los temas de actualidad pero comentados 100 años más tarde. El primer de ellos versó sobre la independencia. Resulta que en el futuro España será un puzzle de regiones independientes. El territorio patrio lo formaran el País Vasco y Cataluña. Golpe tras golpe. Algunos se pierden, ya que estás asimilando uno cuando te abofetea el otro. El segundo nos dibuja una sociedad cambiada con androides en paro y  africanos levantando vallas a los españoles. Sin embargo, la desigualdad hombre-mujer sigue igual ya que el hombre jamás podrá superarlas a ellas. Desarrollo chistoso con remate y guiño feminista. En los cuplés sorprenden con los patinetes que se ven hoy día por las calles. Pero los de verdad. Los de renting. Dejaron a la ciudad desabastecidos de ellos. La temática gira en torno a los múltiples carriles que habrá en nuestra ciudad, haciendo en el remate una barricada de patinetes. El segundo a la domótica de su hogar, haciendo su vida más llevadera  cuando llegan perjudicados con una ampliación de cerradura. Cambian el estribillo de preliminar con repetición por tres veces del remate NO HAY QUE SER CUTRE. En el popurrí incluyen también una cuarteta nueva sobre unas particulares olimpiadas que se celebraron (o celebrarán) en Málaga. Este tipo de modificaciones son a las que nos tienen acostumbrados. Ellos ya saben si pasarán a la Final del próximo viernes. Es lo que tiene venir del futuro. 
 

Comparsa: El pasaje de los milagros





Repertorio:
Ya se advirtió en estas líneas que el Arroyo había vuelto. Pero no por reaparecer tras su descanso. Ha vuelto el toque clásico que los hizo casi invencibles en el pasado. Cierras los ojos y lo visualizas. Es el Arroyo de siempre, a pesar de su reestructuración, apostando por la savia nueva. Es el retorno de apellidos ilustres de nuestra fiesta, reencarnado en la figura de sus hijos. Rengel, Montilla, González. Y siempre es una alegría este tipo de regresos al pasado. Porque se hace bien. De manera escalonada. Sin cargar de protagonismo a los cachorros. Cociéndose a fuego lento. Ya llegará el momento de asumir responsabilidades. Sus pasodobles para este pase crucial fueron a la libertad que les da febrero para lanzar sus proclamas, evitando la censura de manera valiente y un varapalo severo a la Iglesia y a todas sus esferas, manchadas de pederastia y de pecados que los alejan de la Gloria y los acercan a los infiernos.  A ver si con eso les da para colarse en la Final del viernes. En los cuplés, fueron directamente a por el jurado, mirándoles a la cara y criticando su papel. En el remate estaba el truco. Ginés da un paso al frente y en un solo,  les comenta que todo eso fue lo que sufrió él al ser miembro del mismo el año pasado. El segundo, a la prohibición que De la Torre hizo en Navidad de cantar villancicos por la calle. Este estuvo más flojito y muy alejado de la actualidad. Todo se arregla con un estribillo que es un caramelo en la boca de este grupo, que vuelve a ser un bloque. La santería y sus hechizos ya están servidos. El jurado lo tiene en su mano
 

Murga: Los ennortaos





Repertorio: Los ruteños hicieron gala de tener más que asumido su tipo. Lo que ocurre es que se vieron perjudicados por la hora en la que les tocó actuar. Este repertorio, en horas más tempranas, hubiera hecho más pupa. Está claro que cuidan todos los detalles. E hicieron un esfuerzo encomiable para estar a la altura. En la ESAD gustaron mucho. En el Cervantes fue otro cantar. El teatro ya estaba gélido antes de alzarse el telón. Pero el jurado debe abstraerse de estas situaciones. O no. Volvieron a poner en sus bocas letras dedicadas a Málaga, como en el primero de sus pasodobles en el que comparan el Ártico donde viven con el calorcito de nuestra feria. Letra cuidada pero un tanto pueril. El segundo, a la batalla perdida con Halloween. Esta fiesta americana está implantada por la tele y los colegios.  Luchar contra estos gigantes es pegarse con una pared. Animan a disfrazarse en carnaval y no sólo en noviembre. El primer cuplé también es un guiño a nuestra tierra. Un paralelismo de la Semana Santa de allí con la nuestra, en el nombre de las cofradías árticas. Se agradece de nuevo. El segundo, mucho más flojo, al frío que sufren en su tierra adoptiva. Y reitero que así estaba el teatro. FRÍO. Helado. Dos noches de espera les queda. Pero le han cantado a Málaga más que el resto de las agrupaciones. Y eso merece nuestro calor