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Así sí, ¡Viva el concurso!

Así sí, ¡Viva el concurso!

Nivelazo en comparsas, destacando el zarpazo de En el Nombre de la Rosa. El cuarteto juega a otra cosa. Las murgas mantuvieron el tipo aunque la de Torroles se salió

Muchos de los que leyeron la crónica de ayer me dieron la razón, personalmente o a través de mensajes privados. La imagen paupérrima del teatro como tronco de las conversaciones. Siempre desde lo constructivo y buscando vías de solución. “Esto no puede seguir así” era la frase más repetida. Temeroso a que se repitiera el “espectáculo” encaré la puerta lateral por la que se entra al Templo. La escalera que da acceso a camerinos la tengo vetada por motu propio este año. Era el camino a seguir después de  veintitantos años con los nervios a flor de piel, deseando soltar el repertorio preparado para hacer estallar el Cervantes, tras meses de duro ensayo.

Este año es distinto. Paso y,  apenas a mano izquierda, me encuentro con el set de 101tv para trasladar a los espectadores, junto a Pepelu Ramos y Rafael Estades “Morta”, la transmisión de la sesión. Revisión de sonido y a apurar rápido el último pitillo. Un pasacalles suena a lo lejos. Viene la primera de Almería, con el sol dando sus últimos coletazos. Como no queriéndoselo perder. Pa’dentro que arrancamos, Jose. El inicio no fue nada esperanzador. Las niñas de Ronda también se vieron solitas. ¿Sería la hora? ¿Sería que realmente pasamos de ver a la cantera? Los diez maravillosos y mágicos minutos que las hadas nos brindaron dieron paso al concurso en su tercera noche. Y también se dio paso a los rezagados. El patio de butacas, palcos y plateas empezaron a ocuparse. Y así durante el vaivén de horas destinadas  al disfrute. Hubo un momento en el que el Cervantes rugió. Se escucharon palmas al compás y al descompás, que todo hay que decirlo. El gallinero parecía que recuperaba su gloria de años atrás. El público vitoreaba a los grupos. Interactuaba con ellos. Borderíos con “age”. Los gladiadores se venían arriba con el impulso del pueblo.

Todo volvía a ser como antes, cuando ir al teatro era un privilegio destinado sólo y exclusivamente a los que adquirieran una entrada para verlo todo. El cartel también ayudaba. Una casi-final, con el miedo que están metiendo en el cuerpo los que vienen de fuera de la provincia. Con dos murgas en pleno crecimiento, capaces de cualquier cosa. Con el lujo que supone para Málaga tener el cuarteto que tenemos. Sí, sí. Tenemos. Porque es nuestro. Con una mujer perchelera en la que se esconde un hombre con sed de triunfo. Con unos sevillanos a los que no se le puede odiar (entiéndaseme) porque su Guadalquivir desemboca en el Mediterráneo. Me frotaba los ojos. Tocaba desdecirme de lo escrito en el día anterior. Rectificar es de sabios y de hombres prudentes, añadiría. Bajó el telón. Se apagaron los focos. Hora de recoger. Encarar la escalera de los nervios en el sentido inverso. Encender otro cigarrillo y sonreir. El teatro me había vuelto a encandilar. Así SÍ.

Agrupación infantil: Las reinas del bosque




Repertorio en semifinales: El bosque animado rondeño volvió a hacerlo. El polvito mágico de las alas de estas  hadas impregnó el auditorio. Voces agudas y limpias. Instrumentación en sus manitas. Afinación y maneras. Cuatro años de experiencia carnavalera a sus espaldas. Casi na lo del ojo. Hasta una palabra malsonante en sus bocas toma fuerza. Así remataron su pasodoble, dirigido a las esferas ministeriales.  Presentación, el cuplé a su vocación de youtuber, ya cantado en la ESAD y su popu reivindicativo completaron su repertorio, reducido a tan solo diez minutos. Una auténtica escuela de carnaval. Pedagogía del 3x4 como ya plasmé en su primera evaluación. Si el jurado concede un 10 unánime a cada grupo infantil, yo le brindo mi ya clásica frase: VIVA LA CANTERA.

Comparsa: Los indomables



Repertorio en semifinales: Se iniciaba el concurso con esta comparsa almeriense, la primera de las dos que debían presentarse en esta noche. El nivel que ofrece la provincia hermana llama la atención, tanto en esta modalidad como en murgas. Estas fieras humanizadas sí trajeron todo su atrezzo en esta fase y ayudó a asimilar mejor su mensaje. Hay que apuntar que el apartado de puesta en escena también está presente en las actas del jurado. Arañar unos puntitos en este sentido nunca viene mal. ¿Y si les faltasen para conseguir su objetivo? Eso ya lo veremos. El primero de sus pasodobles se vistió de andalucismo al ondear dos de sus componentes sendas banderas blanquiverdes. Su contenido recordó a Trinidad, el joven que se encaramó a la fachada de Diputación aquel nefasto 4 de diciembre para colgar nuestra bandera. Caparrós también hizo aparición en su letra para encomendarse a él y asegurar que volvería a salir a las calles si tuviera la posibilidad de ver la Andalucía que se nos ha quedado tras las últimas elecciones. Bien ahí. El segundo fue un repaso gordo a la Iglesia por sus desmanes, tema que ya ha sido tocado en varias ocasiones y de igual manera en este concurso por otras agrupaciones. Bien ejecutados por un grupo vocal más que notable. Letras más claras y digeribles. En la tanda de cuplés,  la compra de un plasma con mando equivocado y un homenaje a los famosos ya fallecidos y a los que aún no lo han hecho, como Nacho Vidal. Estribillo dulce y afalsetado. Achuchan, aprietan, tienen las puertas de la Final entreabiertas. Magnífico producto. Ojalá más comparsas así.

Murga: Los auténticos narcos


  Repertorio en semifinales: San Pedro viene haciendo las cosas bien, de un tiempo a esta parte. El tipo es difícil que caiga de pie a las primeras de cambio. Saben ustedes que son narcos al cuadrado: narcotraficantes, con lo que ello implica y narcolépsicos, faceta poco trabajada en el repertorio, es decir, caen dormidos menos veces de las esperadas. El grupo sí está trabajado, con algún desliz de afinación. Se le vislumbran intenciones. El humor parecen tenerlo claro pero tiene un hándicap: no termina de calar. En sus pasodobles mezclaron uno reivindicativo y otro chistoso en su giro final. Miguel Ángel Merchán es el protagonista inicial de su primero. Se alegran por él y suponen un  pregón de altura. A partir del trío piden una mujer en esta faceta, mencionando a sus candidatas para dar el pistoletazo de salida al Carnaval. Original y efectista. En el segundo recuerdan experiencias y buenos momentos pasados junto a su…ALMOHADA. Bien llevado y rematado. Paquirrín, su declarada adicción, el supuesto consumo de su “producto” por parte de los carnavaleros y un remate con Canelo y caballo fue su primer cuplé. Si unimos a Paco de la Torre, dimisión, Imserso, narcolepsia  y soñar despierto  nos sale el segundo cuplé. Esta gente sabe lo que hace. Van asimilando conceptos y más pronto que tarde vendrán haciendo pupa. Al tiempo.

Comparsa: En el nombre de la rosa




Repertorio en semifinales: Terremoto sísmico con epicentro en El Perchel. Zarpazo. Póngale ustedes el adjetivo. El calor de la hoguera en la que aparece impávida la figurante que preside la escena se fue incrustando en cada rincón del Cervantes, como si de una bofetada de terral de agosto se tratase. La apuesta tenía que surtir efecto. La semifinal era el momento. Y vaya si lo fue. La presentación dio paso a una tanda de pasodobles digna de darles el pase a la Final, sin necesidad de ejecutar el resto del repertorio. El primero hace un repaso semanal, día a día, de alguien que intenta conciliar trabajo y cuidados familiares. En el remate estaba el giro. Se trataba de ensalzar la custodia compartida de un padre. Grande. En el segundo pusieron todo el arsenal. Un reconocimiento del papel de la mujer en el carnaval de Málaga. Poco a poco iban incorporándose figurantes que fueron protagonistas en su día y en el presente de diferentes agrupaciones. Le quitan el apellido de FEMENINA. Eran y son MURGAS Y COMPARSAS, a secas. El Cervantes se cae. En pie. Aplaude a rabiar. Tras el shock, los cuplés. El primero a un trasero con truco y en el segundo se ríen de ellos mismos tras oír chascarrillos sobre cómo les queda el disfraz y la ya famosa errata del forillo, echándole la culpa a Miguel el ciego del fallo. Los cimientos temblaron. La clasificación provisional debe haber sufrido un vuelco. La gente del Guti sobrecogió. El viernes veremos lo que nos traen. Fuego fatuo en la Final.

Cuarteto: Este cuarteto es otro misterio



Repertorio en semifinales: Segunda entrega de este serial por capítulos. La mansión del conde sigue siendo testigo de una serie de asesinatos, aún sin resolver. Brutal parodia. Víctor PH, de nuevo, hace un máster de interpretación, incorporando un nuevo personaje en el tema libre. Bernardo el jardinero se destapa con mayor protagonismo. Sebastián sigue a los suyo. Una mijita pa mí, una mijita pa ti. El Señor Conde es el anfitrión perfecto a este chute de absurdo y desvergüenza. Cuplés de comparsa al cartel y a Andreita Janeiro Esteban. Da igual. Viene un tema libre con tanto talento o más que la parodia inicial. Aparece un nuevo personaje. El vecino influencer. De nuevo Víctor obra el milagro. Prestidigitación actoral. Cae el telón a medias. El tiempo se había echado encima. Asumen la futura sanción y terminan cantando el final previsto. Bravo. Una pena haber actuado tras el descanso. El auditorio estaba canino. Ellos se lo perdieron. Si quieren saber el desenlace final tendrán que esperar al viernes. To be continued…

Murga: La venganza se sirve fría




Repertorio en semifinales: Los miarmas apretaron la lucha por el podio. Vacilando de procedencia y echando en cara las carencias ajenas. Gambino, sevillano y exquisito. Parodiando a ambas ciudades. Reventando pero cayendo de pie. Pegote tras pegote, cabessa. Guasa maldosa. Tópicos tapando tópicos. El primer pasodoble habló sobre los límites del humor, magistralmente tratado. El humor es eso mismo. Ponerle puertas al campo es imposible. La autocensura también hace acto de presencia, reclamando valentía y honestidad a los autores para ejercer la auténtica libertad. La de los carnavales. Arsa. El segundo es una enciclopedia de habla malagueña. Una catarata de vocablos que sólo entendemos nosotros. Malaguita. Si tienes un alto porcentaje de orgullo por tu tierra, este puede ser perfectamente tu himno. Peróltico y mortalífico, chaveas. En los cuplés también hilaron fino. Como debe ser una semifinal redonda. Calle Larios y su catálogo de tiendas de lencería para desembocar en Granada, reino de las heladerías para bajar la calor. Desternillante. El segundo, al nuevo RO, pasando por la visita a Híspalis de la banda de CCyTT de la Esperanza y rematando con un antiguo dicho. El que va a Sevilla pierde su silla. El chiste estaba ahí. Nadie se había percatado de ello. El ingenio hizo el resto. De nuevo hubo chantaje en el popu con jamón y gambas. No creo que su pase dependa de eso. Aun así, las promesas están para cumplirlas. De categoría, miarma.

Comparsa: El renacido


Repertorio en semifinales: La segunda almeriense en aparecer. Muy esperada. Su actuación en preliminares dejó las expectativas en todo lo alto. Ya venían precedidos de un aura de admiración tras su pasado concurso. Una comparsa con todos los ingredientes de una grande. En la dupla de pasodobles estaría el pasaporte. El primero nos situó en una clínica ginecológica en la que se le anuncia a la protagonista su esterilidad y la imposibilidad de traer hijos al mundo. Duro desarrollo y giro final. Tras despedir con amargura a la paciente, entra otra pidiendo abortar. Ufff. El segundo no anduvo muy lejos del anterior. La lucha contra el cáncer de una abuela que ve la vida de color de rosa. Más ufff.  El hecho de rozar la tragedia en ambos puede hacer tambalear sus aspiraciones. Y quizá fuesen sus mejores balas. El primer cuplé,  a la automedicación implantada en casa por la obsesión de su señora a las series y programas hospitalarios. El otro, a las nuevas enfermedades provocadas por el progreso. Desconocemos si el letrista o el que eligió el repertorio para ayer trabaja en el Hospital Torre Cárdenas de Almería. Concluyendo, por muy bien cantado y tocado que esté, la elección de un repertorio, en un momento decisivo, puede hacerte no traspasar el arco del triunfo. Y eso sí que es una pena.

Murga: Constantino el Tiroriro




Repertorio en semifinales: Acababa la noche tirando pa los cochechoques. Unos murguistas que se han ganado su semifinal de manera escalonada y espero que firme. Más asentados que en prelis, afrontaron el reto de hacer reír al respetable que, en esta ocasión, permaneció en sus butacas hasta el final. Así sí. Trajeron un repertorio de pasodobles melancólicos. El primero al idilio de Málaga y el mar, descubriéndose al final del mismo. El segundo, a la figura del almendrero de Calle Nueva, recientemente fallecido e inspiración del personaje que trajeron en la última edición en la que participaron con el tipo de Las Traigo Fritas. El primer cuplé de su tanda al episodio vivido en feria,  con retirada de instrumentos a las charangas. El segundo, también municipal, al futuro como jubilado del alcalde viendo  las obras que él mismo ha promovido. Hay cositas que pulir todavía y también hay que pasárselo mejor en escena. El futuro se presenta esplendoroso. No os dejéis  ir. A ver si el jurado os compra un bono de fichas. Ah. Estoy enloquecido con la Maya Metálica. Ojalá un idilio con Canelo.