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Doctor Jekyll y Mr. Hyde (1-2)

Doctor Jekyll y Mr. Hyde (1-2)

Tras una buena primera mitad donde pudo haber ampliado la renta, el Málaga firma una derrota que lo deja tocado tras una segunda mitad para olvidar. Adrián adelantó al cuadro malaguista gracias a un tanto tempranero pero acabó derrotado, sin ideas y con la sensación de tocar fondo. El Osasuna recupera el liderato y se dispara de los blanquiazules que están ahora a seis puntos del ascenso directo y a siete del cuadro navarro.   

Una nueva realidad, una distinta a pesar de firmar la mejor primera mitad del campeonato. El funambulista se cayó de la cuerda. El vagón de perseguidores se ha escapado, al menos de momento para el Málaga, Ahora los de Muñiz están a seis puntos del ascenso directo y a siete del líder pero lo que más preocupa es la pérdida de la chispa.  
 
Arrancó con personalidad el cuadro malacitano. Intenso, rápido y vertical. Con buenas oportunidades y encima con un tanto nada más arrancar el partido. Tras una acciónde N'Diaye, el africano asistió a Blanco Leschuk que improvisó de extremo. Le puso en bandeja a Adrián la pelota que de cabeza superó a Rubén. Pudieron llegar más, una genialidad de chistera de Ontiveros casi supone el 2-0. Le faltaron milímetros para acabar en el interior de la red. Posteriormente la tuvo Renato que se empachó de balón y no asistió a Adrián o al propio jugador marbellí en boca de gol. Dicen que el que perdona, acaba pagando y así sucedió. 

El guion cambió de manera sideral tras el pitido inicial. De acabar el primer tiempo con esperanzas y tirando de calculadora, el partido acabó en pesadilla. Fue en un córner a favor cuando llegó el gol de Osasuna. Una contra lanzada por el conjunto navarro y un pase milimétrico para Rubén García, éste superó a Munir que se venció con facilidad.
 
El Osasuna fue a más y creyó en la remontada. Los de Arrasate le dieron la vuelta al marcador con el gol de Juan Villar a falta de quince minutos del final del choque. Un grosero fallo de la zaga impidió que el andaluz estuviese en fuera de juego. Ricca lo rompió y el jugador de Osasuna batió a Munir.

Un mazazo para el Málaga que lo encajó con mandíbula de cristal. Sin reacción y con un guion ya visto en anteriores episodios. Un Málaga previsible, lento y sin ideas y que también acabó con la gasolina justa. No pudo encontrar la fortuna en los minutos finales  , demasiado acelero y con la ansiedad a niveles máximos. El marcador no se movió. Hubo tiempo para polémica por un posible penalti tras un remate de Seleznov pero Díaz de Mera no vio mano del defensa de Osasuna.  Algo ya anecdótico para un Málaga que empieza a dar síntomas de no ser un serio candidato. 

La derrota genera que se abra la caja de Pandora. Los malaguistas se quedan en la cuarta posición y con la sensación de no alcanzar a Osasuna y Granada que se escapan en la zona de ascenso directo.