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A paso de tortuga (0-0)

A paso de tortuga (0-0)

El Málaga es incapaz de atinar de cara al gol y no logra ganar en Soria. Ya suma cinco jornadas consecutivas sin conocer la victoria y de manera circunstancial sale de los puestos de descenso. Los blanquiazules merecieron más en la segunda mitad pero de nuevo los de Víctor Sánchez del Amo no aciertan en la definición.   

Decir que este equipo sigue con la puntería desviada es una obviedad como que la nieve es blanca o como que a falta de pocas jornadas para que concluya la primera vuelta, la plantilla es corta, no hay plan ofensivo o que las soluciones que ejecuta Víctor no surgen efecto. Son afirmaciones que pueden sonar a cantinela pero siguen sin ser corregidas o enmendadas. Ni con la necesidad imperiosa de ganar, ni con el hambre del famélico, el Málaga supo sacar adelante un partido que se antojaba vital para salir de los puestos de abajo. 

Arrancó frío el Málaga. No por la temperatura ya que la gélida Soria dio tregua a los de Víctor que casi nada más pitar el colegiado pudo ver como encajaba un gol. De nuevo otro centro lateral y una mala transición defensiva dejó al jugador numantino que la mandó arriba. 

Le volvió a crecer los enanos al Málaga en cuanto a las lesiones se refiere. David Lombán abandonó el terreno de juego por molestias musculares y tuvo que entrar Diego González. Quiso reaccionar el Málaga pero ni Luis Muñoz ni Keidi lograban elaborar juego. Pacheco no encontraba su sitio y así era difícil doblegar a un Numancia ordenado. A pesar de ello, le llegó en el minuto 25 una buena oportunidad al pizarreño pero su lanzamiento mordido acabó lamiendo el póster.

Ahí creyó con algo más de fe que podía rascar algo en Los Pajaritos. Un efecto que duro poco, si bien es cierto que los de Víctor uvo un buen tramo de encuentro el conjunto de Víctor cuando se descolgó Luis Muñoz que hoy tuvo algo más de libertad en la creación. De hecho una internada suya la despejó Dani Barrio y el posterior remate acabó en gol. Todo esto ya no valía  puesto que el pase en profundidad al malagueño era ilegal al estar en fuera de juego. 

Los de Víctor Sánchez del Amo no mostraron continuidad en el juego y sólo lograron aproximaciones al área a base de ráfagas. Pacheco dispuso de la mejor oportunidad en el segundo tiempo. Robó en zona de finalización. Condujo unos 15 metros y tras superar al defensa su remate acabó fuera, casi lamiendo el poster de Dani Barrio. Otra vez la mira torcida. 

Antoñín dispuso de otra buena oportunidad pero no pudo golpear justo en el momento que el canterano ya pensaba en la celebración. Justo cuando saboreaba el remate, Héctor Hernández en un esfuerzo titánico evitó el lanzamiento del malaguista. Ahí ya terminó el partido. Veinte minutos por delante en los que apenas se produjeron acontecimientos. Un punto, un paso muy corto para un Málaga que necesita avanzar a base de zancadas.