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La Policía Local de Málaga retira una treintena de bicicletas abandonadas

La Policía Local de Málaga retira una treintena de bicicletas abandonadas

Tienen la consideración de bicicletas abandonadas aquellas a las que le falten ambas ruedas, presenten el mecanismo de tracción inutilizado o cuyo estado demuestre de manera evidente su abandono

La Policía Local de Málaga, con el apoyo de operarios de los Servicios Operativos municipales y de la Junta de Distrito Centro, ha retirado una treintena de bicicletas de la vía pública que tenían signos evidentes de encontrarse abandonadas, la mayoría de las cuales se hallaban en los propios estacionamientos habilitados para este tipo de vehículos.

La retirada se ha llevado a cabo en virtud al artículo 34 de la Ordenanza de Movilidad de la Ciudad de Málaga, según la cual las autoridades competentes pueden proceder, si el obligado a ello no lo hiciera, a la retirada de la bicicleta de la vía pública cuando no esté aparcada en uno de los espacios específicamente acondicionados para tal fin existiendo estos en la zona, no se encuentre estacionada cumpliendo los requisitos específicos o cuando la bicicleta se considere abandonada.

En este sentido, tienen la consideración de bicicletas abandonadas aquellas a las que le falten ambas ruedas, presenten el mecanismo de tracción inutilizado o cuyo estado demuestre de manera evidente su abandono, han aclarado desde la Policía Local en un comunicado.

Previamente, los policías locales tomaron fotografías de las bicicletas, así como colocado en el lugar tras la retirada un aviso para informar a los titulares. Concretamente, las bicicletas han sido retiradas de las calles Duque de Rivas, Rojas, Hilera, Carretería, Tomás Heredia, Martínez Campos, avenida La Rosaleda, plaza de La Marina y los paseos marítimos Matías Prats y Ciudad de Melilla.

Tras ello han sido trasladadas por un furgón de los Servicios Operativos y depositadas en dependencias municipales, donde permanecerán durante un tiempo prudencial a disposición de sus respectivos propietarios, que, en el caso de que quieran recuperarlas, deberán hacerse cargo de los gastos ocasionados por la retirada y depósito.