Walter Szczerbiak: "Los jugadores de baloncesto ahora se han vuelto más egoístas"

Anicet Lavodrama nuestro gurú de Zona Verde entrevista a una de las leyendas europeas del baloncesto en los prolegómenos de la Copa del Rey de Málaga. 

¿Qué sigue representando para ti la Copa del Rey?
Es un gran acontecimiento. Es ya un torneo internacional. Genera interés por todo el mundo. Aquí acuden muchos ojeadores incluso de la NBA. Lo incluyen en sus agendas para observar jugadores maduros. La Copa tiene un nivel de competición bastante alto. Los ojeadores pueden averiguar la calidad de los jugadores en unas situaciones muy competitivas y donde el tamaño de los jugadores también se acercan a los suyos e incluso el nivel atlético. Puedes incluso ver a los ocho mejores equipos del mundo jugar la Copa. Es también bonito reunir aquí a tanta gente del baloncesto. Para mi también es divertido volver cada año. Siempre que pueda. Me gusta ver y reencontrarme con jugadores de mi pasado. 

Hablas de historia, también de tu historia personal dentro del entorno de lo que es la Copa y haces un poco de comparativa con la NBA. De ese concepto de cultura por el baloncesto. Ahora cuando te encuentras con tus amigos, tus antiguos compañeros, gente que ha jugado contigo, ¿qué es lo que has visto que ha evolucionado en cuanto a la identidad en los clubes, en el baloncesto con respecto a tu época de jugador? 

Cuando yo jugaba en la década de los 70 éramos por así decirlo amateurs. No había mucha profesionalización externa aunque dentro de los equipos, por ejemplo, te hablo de mi época en el Real Madrid con Pedro Ferrándiz, nos mantuvo con una disciplina importante. Los jugadores nos sacrificábamos mucho por los demás. En esa época los extranjeros tenía mucho más protagonismo que ahora. Por ejemplo los americanos, en esa década eran lo máximos anotadores de la Liga y los demás jugadores buscaban como complementar a estos jugadores.

Después en los años ochenta, con el cambio en la ACB que sólo podía tener dos extranjeros por equipo, ahí sí empezó a profesionalizarse algo más. Creo que también al mismo tiempo mejoró la competitividad al abrirse el mercado. Para mi fue un gran crecimiento. Incluso con la Ley Bosman más adelante se podía fichar más talento. Esto ha permitido también catapultar el nivel de la ACB para llegar a ser la mejor liga del mundo exceptuando la Euroliga que es otro tema.

Además de los equipos diría que ha mejorado la disciplina de los entrenadores. En esa década de los 70 muchos equipos eran como amigos iban a entrenar, a jugar, después a un bar a tomarse unas copas con el entrenador incluso. Hoy en día todo es más estricto mucho más profesionalizado. Hay una mayor separación entre los jugadores, el entrenador y la directiva. Ahora con el dinero que mueve el baloncesto hay un mayor egoísmo en el juego porque los jugadores quieren cobrar más y cuando mejores números o estadísticas tiene el equipo pueden aumentar más sus salarios. Esto puede suponer problemas en cuanto a celos. Si te fijas la ACB o Euroliga, los equipos están cambiando constantemente de jugadores y los grandes equipos tienen casi a dos grandes plantillas porque tienen que competir al máximo nivel. Nadie quiere excusas en las derrotas y ahora el baloncesto es más exigente a cuando yo jugaba. 

Walter, ¿Cuál es tu pronostico para esta Copa?

Siempre me preguntan lo mismo cuando vengo cada año a la Copa y es una competición en la que siempre hay sorpresas. Por eso nunca apostaría mi propio dinero para que ganara un equipo en concreto. Fíjate en las dos últimas y cómo se decidió el partido. Es una locura hacer apuestas. A pesar de ello, para mi el favorito siempre es el equipo que ha llegado a la Copa del Rey en primer lugar en la clasificación de liga.