La salud mental ocupa un lugar central en el compromiso de los farmacéuticos sevillanos, quienes desde sus más de 800 oficinas de farmacia, repartidas por toda la provincia, trabajan cada día ofreciendo consejos, recomendaciones y asistencia sanitaria personalizada. En situaciones como ansiedad, depresión o estrés, su labor se vuelve aún más relevante. Brindan apoyo clave para mejorar el bienestar emocional de la población y responder a necesidades específicas de cada paciente.
Es importante visibilizar los problemas de salud mental, algo que hace el Grupo de Trabajo de Salud Mental del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Sevilla, cuyo coordinador, Álvaro Carrasco, nos explica el papel que desempeñan desde las farmacias. “Como especialistas del medicamento, tenemos una vía de entrada muy fácil para poder comunicarnos con el paciente, sobre todo en una patología tan vergonzante, a veces tan imposible de comunicar a otra persona como es la salud mental”, asegura Carrasco. De esta forma, el sector de la farmacia, desde el medicamento, trabajan desde la posología, “decir cómo se tiene que tomar el medicamento, derivar cuando veamos algún tipo de bandera roja, aconsejar hábitos de vida saludables y dar apoyo emocional”.
Las farmacias son uno de los sectores sanitarios más cercanos al paciente, es por ello, que los especialistas “detectamos muchas veces cuando hay un problema en el paciente, cuando su estilo de vida ha cambiado, cuando le impide llevar un estilo de vida como el que llevaba anteriormente…”. Carrasco ponía como ejemplo notar en el paciente que se ponga “excesivamente nervioso o con mucha ira, incluso cuando padecen insomnio o trastornos del apetito”, tanto cuando el potencial paciente muestra una delgadez muy repentina como cuando ha cogido algún kilo excesivo en poco tiempo.
¿Cómo detectar problemas de salud mental?
Por otro lado, también hay patrones o síntomas que pueden presentar los usuarios que van a las farmacias que pueden actuar como señales de que puede estar sufriendo un problema de salud mental. “La medicación es un ejemplo claro, tanto para el que no le hace lo suficiente o el que presente un efecto secundario”. Es el caso de los antidepresivos que pueden derivar a trastornos de insomnio o problemas de sexualidad, “un efecto secundario muy común tanto anorgasmia, es decir, la incapacidad de llegar al orgasmo, como la disfunción eréctil en los hombres o la bajada de lívido de las mujeres”
De esta forma, cuando un usuario presenta alguno de estos síntomas, los farmacéuticos pueden ayudarles de varias formas, sobre todo “derivando si vemos esas banderas rojas, resolviendo dudas sobre la medicación, sobre los efectos secundarios que pueden ocasionar e insistir en que no abandonen el tratamiento”. De hecho, según el experto, hay una tasa alarmante de abandono de tratamiento para temas de salud mental, “de entre un 30 y un 40% a la tercera o cuarta semana”, por eso desde desde la farmacia “podemos avisarle con anterioridad para que aprenda que esos efectos secundarios se pasarán y que, por favor, no abandonen el tratamiento porque verán esos brotes verdes de recuperación pronto”.
Desde las farmacias son conscientes de la enorme responsabilidad que tienen sabiendo que “no es fácil hablar de estos temas, parece que es muy tabú ir al psicólogo”. El experto nos explica que es complicado hablarle al usuario y aconsejarle que tome medidas porque “estamos viendo algún síntoma que nos alerta”. Es por ello que “lo hacemos de manera natural, hablamos de nuestros propios casos, por ejemplo”.
Mitos y bulos sobre la salud mental
Por otro lado, tener información es imprescindible ya que hay mitos y falsas creencias, además de bulos “que están muy de moda últimamente a través de internet o por redes sociales”. “He visto mucho en diversas redes sociales pseudopsicólogos que te dan respuestas que todo es blanco o negro, la salud mental no todo es blanco o negro, y, desde luego, no es una moda, ha venido para quedarse”. Otro bulo muy extendido es que los antidepresivos cambian quién eres, algo que no es real según Carrasco. “Lo que cambia es tu respuesta hacia unos estímulos que antes te agobiaban mucho o te dejaban en la cama sin ningún tipo de fuerza de voluntad para poder continuar”.
Otro mito muy extendido es que “causan dependencia”, y tampoco es cierto, “lo que sí puede ocurrir es que te quites el tratamiento muy rápido, y entonces hay un síndrome que se llama síndrome de deshabituación, que causa una serie de efectos secundarios que son bastante problemáticos para el paciente, pero eso no significa que causen ningún tipo de dependencia”.
La medida de edad en pacientes potenciales que puedan presentar problemas de salud mental ha bajado en los últimos años, sobre todo desde la pandemia. “Desde el Covid los síntomas de ansiedad se han disparado muchísimo, porque solo miramos el móvil y estamos aprendiendo a no tener relaciones con los demás, cosa que es devastadora para una buena salud mental”. Hoy en día los adolescentes “están en un periodo en el que tienen que estar demostrando continuamente que son algo más o que son lo que realmente no son”. “Entonces, al final, esa demostración crea un agobio, un estrés que para nada es bueno para ellos”.
«Si piensas que no vas a poder con ello, busca ayuda»
También se ha notado un repunte bastante alto en personas mayores, “sobre todo por soledad no elegida, que es un tema que preocupa mucho en la farmacia”. Hay veces “que nosotros somos lo que más vemos a esas personas a lo largo de la semana y de los meses, porque viven solas y necesitan contacto humano”. Es por ello, que Carrasco ha destacado lo importante que es ese apoyo emocional que ofrece la farmacia.
A modo de conclusión, el farmacéutico ha querido destacar dos ideas principales. Por un lado, la importancia de buscar ayuda. “Si piensas que no vas a poder con ello, busca ayuda, no es nada avergonzante, no es nada de lo que sentirse mal, y hay muchas ayudas, hay asociaciones sin ánimo de lucro, hay teléfonos gratuitos por si no puedes costear un psicólogo privado”. Por otro lado, Carrasco ha querido destacar una “frase de oro”: “no tienes la culpa de tener un problema de salud mental, pero sí tienes la responsabilidad de ponerte lo mejor posible”. “Es decir, hacer el esfuerzo de intentar mejorar por ti y por tus familiares”, ha concluido el coordinador del Grupo de Trabajo de Salud Mental del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Sevilla, Álvaro Carrasco.