Las fuertes rachas de viento que están azotando Granada este viernes han obligado a mantener cerrada la estación de esquí de Sierra Nevada y a limitar los accesos peatonales de la Alhambra. Ambas instituciones lo han comunicado hacia el mediodía, con ráfagas que en la capital rebasaban los 50 kilómetros por hora, mientras que en el sistema montañoso superaban los 120 kilómetros por hora. Cetursa, no obstante, ha indicado que actividades en las zonas de Mirlo Blanco, los trineos y la pista de hielo sí funcionarán con normalidad.
La estación de esquí ha vivido una suerte de ‘dejà vu’ que le ha llevado a revivir los días en los que la borrasca Martinho atravesó la Península. Entonces, se quedó sin funcionar dos jornadas consecutivas por la misma causa, si bien el viento llegaba a 100 kilómetros por hora. Este viernes, la velocidad de las rachas supera esa barrera, lo que ha provocado que los telesillas se balanceen en exceso y ha elevado el riesgo.
En una primera comunicación, a primera hora de la mañana, Sierra Nevada ha anunciado el retraso de la apertura hasta las 10:30 horas. Al borde de ese momento, sin embargo, ha informado sobre un nuevo aplazamiento, hasta las 12:00 horas, y ha activado los canales de devolución de forfaits vendidos, a través de su portal web oficial o presencialmente en las taquillas. Pero llegado el mediodía, como ya sucedió el mes pasado, ha decidido finalmente no iniciar su actividad, a pesar de que las condiciones de nieve, con hasta 250 centímetros de espesor, habrían sido propicias.
El Patronato de la Alhambra, por su parte, ha activado en la mañana el nivel 1 de alerta por rachas de viento que excedían los 50 kilómetros por hora, como ha informado a través de sus perfiles oficiales en redes sociales. Unas condiciones que, dado el entorno lleno de árboles, suponían un riesgo para los usuarios. Por ello, ha limitado el acceso peatonal al monumento a través de la Cuesta del Rey Chico, los paseos del Bosque de Gomérez, el Jardín de los Adarves y los Jardines Altos del Generalife.