El programa cofrade de 101TV Sevilla, ‘Al Cielo’, emitió una entrega especial monográfica sobre los incidentes ocurridos en la Madrugá del año 2000, popularmente conocidos como «las carreritas». El espacio, que presenta Curro Bono, preparó un programa monográfico de dos horas y media de duración que contó con la experiencia de periodistas que investigaron los hechos como fue el caso de Francisco Gil Chaparro, José Luis Losa, José Manuel García Bautista y Juan Miguel Vega; quien recientemente ha reeditado la novela «La Madrugá, 25 años después».
Además, el programa contó con la presencia de Javier Garrido; hijo de José Luis Garrido Bustamante (autor del libro «Madrugá de Pánico»), el ex director del CECOP desde 2019 hasta 2023, Diego Ramos y el abogado, Alberto Álvarez, quien también publicó la novela «Soleá dame la mano» inspirada en los indecentes de la Madrugá.
El contexto previo
‘Al Cielo’ comenzó analizando el contexto previo a la Semana Santa del año 2000, donde los periodistas desarrollaron las protestas que ejerció el sindicato de los Bomberos y la Policía Local ante el Ayuntamiento de Sevilla reclamando al recién alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, mejoras laborales y salariales.
Paco Gil Chaparro concluyó afirmando que «las manifestaciones del sindicato llamaban tremendamente la atención por su originalidad y espectacularidad, pero, en este caso, llegaron a provocar problemas de seguridad ciudadana, ya que hicieron acampadas ilegales que tuvieron que ser desalojadas por la propia policía nacional, creando una tensión insostenible entre ambos cuerpos».
El director de Canal Sur Radio, Juan Miguel Vega, quiso matizar que días previos a la Semana Santa del año 2000, «se había creado un ambiente feo y enrarecido que podría indicar que algo iba a pasar». Tanto es así, que no dejó que su hijo le acompañase a retransmitir la Madrugá en el palquillo de la Campana.
Los incidentes
Los sucesos comenzaron a las cinco y cuarto de la mañana, cuando cinco avalanchas sacudieron a la ciudad. El Cristo de las Tres Caídas acababa de entrar en la Campana, el Señor de la Salud estaba en la calle Laraña, los nazarenos del Silencio se encontraban a escasos metros de entrar en San Antonio Abad, el Gran Poder regresaba por el Arenal, la Macarena estaba en la Catedral y el Calvario en la Avenida de la Constitución… pero algo desconocido generó el pánico, el miedo y el terror entre un público que comenzó a correr sin rumbo desde la calle O’Donnell, la Plaza Nueva, el Salvador, la calle Laraña y la Campana.
Paco Gil Chaparro desveló por primera vez el contenido de una llamada anónima tras los disturbios
El que fuera jefe de local del Correo de Andalucía, recibió una sospechosa llamada anónima en la mañana del Viernes Santo del año 2000, horas después de los incidentes de la Madrugá. Por primera vez en veinticinco años de historia, Paco Gil Chaparro confesó el contenido de la llamada.
«El sujeto no me reveló su identidad, pero me pidió leer un artículo publicado en ABC de Sevilla, el Miércoles de Pasión. Casualmente, se trataba de una noticia firmada por el jefe de local del periódico cuyo titular era «En Semana Santa, nadie conoce a nadie». El texto informaba sobre las acampadas que realizó el sindicato de la Policía Local y los Bomberos ante el Ayuntamiento de Sevilla reclamando mejoras laborales».
Recopilación de los hechos
El periodista, sorprendido añadió: «No podía imaginarme que ambos hechos podrían estar relacionados. Por ello, rápidamente me puse a investigar esa hipótesis, pero me encontré muchísimas puertas cerradas por parte del Ayuntamiento, el Consejo de Hermandades y el propio sindicato de la Policía Local y los bomberos».
Minutos después, el propio Chaparro lanzaba una reflexión retórica al centro de la mesa. «Qué casualidad que poco después de aquella Semana Santa, el sindicato de los Bomberos y de la Policía Local no volvieron a celebrar manifestaciones ni acampadas. Poco después, llegaron a un acuerdo con el Ayuntamiento de Sevilla».
Un excomisario reconoció ‘off the record’ que los hechos “habían sido organizados, pero se les fue de las manos”
Otro de los invitados del programa monográfico fue, Javier Garrido, hijo de José Luis Garrido Bustamante; uno de los periodistas que más investigó los sucesos de la Madrugá del 2000, quien, además publicó el libro, «Madrugá de Pánico». No obstante, dicha publicación tuvo que reimprimirse, ya que censuraron una conversación que tuvo el autor del libro con un ex comisario de la policía nacional.
«Mi padre me contó que le preguntó a un ex comisario de la policía nacional si sabía lo que había sucedido en aquella noche. Él respondió que había estado organizado, pero a los organizadores se les había ido de las manos y estaban muy arrepentidos».
En definitiva, el contexto de los días previos, las investigaciones de Juan Miguel Vega, la experiencia de José Luis Losa y José Manuel Bautista, la llamada anónima a Paco Gil Chaparro, la conversación de José Luis Garrido Bustamante, el testimonio de Alberto Álvarez como abogado o el de Diego Ramos como ex director del CECOP, pusieron luz a los interrogantes que aún sigue despertando la noche más oscura para la Semana Santa de Sevilla.