La plantilla municipal de Bomberos atraviesa una delicada situación con 170 plazas vacantes. Hasta ahora, estas vacantes se cubrían con horas extraordinarias de la plantilla, pero los bomberos de Sevilla han decidido no continuar trabajando más de lo exigido en su jornada laboral como medida de presión para mejorar sus condiciones laborales. “No estamos en huelga, simplemente estamos evitando hacer servicios extraordinarios”, asegura Antonio Núñez, vicesecretario del Sindicato Andaluz de Bomberos. Añade que “hacemos nuestro horario y cumplimos con nuestra jornada laboral, pero sin hacer estos servicios».
Ante esta situación, los bomberos están siendo repartidos por los parques donde se hace necesario cubrir plazas, lo que ha ocasionado que el miércoles 2 de abril el Parque de Pino Montano quedara cerrado sin personal que lo atienda, dado que sus efectivos están desplazados en otros lugares de la ciudad.
Como consecuencia, «cualquier eventualidad o siniestro que se produzca en este barrio tendría que ser atendido por el resto de parques de Sevilla, doblándose o triplicándose el tiempo de respuesta en una emergencia», indica Miguel Ángel Páez, bombero y delegado sindical. «Habitualmente hay dos camiones más la escala en cada parque, lo que se considera un tren completo. Hoy hay un camión en cada parque y el de Pino Montano se ha quedado sin ningún efectivo», según explica Álvaro Barragán, trabajador del cuerpo de Bomberos y delegado sindical.
Vecinos del barrio se han congregado en las puertas del parque de bomberos para mostrar su apoyo al sector y anuncian movilizaciones sociales si la situación persiste.