Emasesa ha presentado este jueves en el Foro Gaesco el anteproyecto de la futura desalobradora. Un proyecto que surge como una solución para combatir la sequía en Sevilla y su área metropolitana. «Esto va de garantizar el derecho humano del agua», explica el consejero delegado de Emasesa, Manuel Romero.
El agua se captaría del estuario del Guadalquivir y pasaría a la Estación de Tratamiento de Agua Potable del Carambolo
Esta desalobradora nos aseguraría el suministro de agua ante futuras sequías, según Romero. El proyecto consiste en la captación de aguas en el estuario del Guadalquivir, aguas abajo de la presa de Alcalá del Río. «De ahí, de esos embalses traeremos el agua a la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) del Carambolo», explica.
De cara a 2040, según Emasesa, se dará una disminución del 9% en la precipitación media diaria y las aportaciones a los embalses bajarán, consecuentemente. «Hay más aguas torrenciales, se incrementan las temperaturas, más olas de calor fuera del periodo estival, que hacen plantearnos que tenemos que actuar», explica Romero. Todo esto a causa del cambio climático.
Por su parte, el gerente de Gaesco, Juan Aguilera, han expresado su «respaldo absoluto» al proyecto de Emasesa, destacando que la desalobradora permitirá disponer del agua del río Guadalquivir, «lo que no solo contribuirá a mitigar los efectos de la sequía en gran parte de su área de influencia, sino que también generará nuevos recursos hídricos que impulsarán el desarrollo del territorio».
Romero asegura que no solo podemos depender de las precipitaciones para combatir la sequía. Buscando soluciones, tras un exhaustivo estudio, presentan este anteproyecto para la construcción de la desalobradora. Supondría una posible futura infraestructura que un presupuesto de 60 millones de euros y un plazo de ejecución de dos años.