La alarma de incendios del edificio sur de las torres de Martiricos, en la capital de Málaga, se encendió en la noche de este jueves, activando una rápida intervención de los servicios de emergencia. Hasta el lugar se desplazaron tres camiones de bomberos y una ambulancia, en un operativo que generó una gran expectación entre vecinos y transeúntes durante alrededor de media hora. Antes de las 23.00 horas todo estaba aclarado y resuelto.
Debido a la cercanía con el parque de bomberos del Centro, a escasos 250 metros en línea recta, algunos camiones accedieron en dirección contraria por la calle Paseo de Martiricos para ganar tiempo. Casi una veintena de bomberos participaron en el despliegue, dado lo complejo de actuar en un edificio de gran altura, como es el caso de las torres, que rondan los 100 metros.
El origen fue una cocinA del edificio, donde se produjo una acumulación de humo
Sin embargo, según confirmaron fuentes oficiales a 101TV, todo quedó en una «falsa alarma». Tal y como detallan los bomberos, el origen fue una cocina del inmueble, donde se produjo una acumulación de humo que activó el sistema de detección de incendios. El potente sonido de la alarma se escuchaba en toda la zona, lo que provocó que numerosos vecinos se asomaran a sus balcones y algunos curiosos se acercasen al perímetro.
El responsable del operativo confirmó la ausencia de peligro tras revisar la zona y se procedió a la retirada del dispositivo, completando el parte correspondiente con los datos facilitados por el equipo de seguridad privada del edificio.
La relación entre el cuerpo de bomberos de Málaga y las torres de Martiricos no es nueva. Este incidente se suma a otros episodios no tan lejanos. En el verano de 2024, un acto vandálico obligó al desalojo parcial del edificio tras el vaciado de un extintor. A raíz de aquel suceso, los bomberos utilizaron el complejo como campo de pruebas, con un equipo en prácticas que realizó inspecciones de salidas de humo y ensayos preventivos ante futuros riesgos.
Este nuevo aviso, aunque sin consecuencias materiales ni personales, refuerza la importancia de los protocolos de actuación rápida y la coordinación entre bomberos y seguridad del edificio en uno de los puntos residenciales más altos y modernos de la ciudad.
En el foco de la polémica
Las torres de Martiricos, uno de los proyectos inmobiliarios más ambiciosos de Málaga, es un símbolo de modernidad y exclusividad, pero también se han convertido en un terreno abonado de polémica y tensiones. Aunque fueron concebidas como un complejo residencial de alto nivel, con 450 viviendas distribuidas en dos torres de más de 30 plantas, lo que debía ser un remanso de tranquilidad se ha visto alterado por la proliferación de pisos turísticos.
Más del 30% de las viviendas se destinan actualmente al alquiler vacacional, una cifra que sobre todo al principio desató conflictos derivados de la convivencia diaria entre residentes y turistas. Los vecinos han denunciado situaciones de insalubridad, ruidos, vandalismo y comportamientos incívicos, con constantes fiestas, peleas, destrozos en zonas comunes e incluso actuaciones de emergencia como el aviso por un extintor vaciado en plena madrugada.
Propietarios de las torres de Martiricos deciden vender sus pisos meses después recibir la llave
Ante esta situación, se solicitó a la Gerencia de Urbanismo la revocación de licencias a más de un centenar de viviendas turísticas que no cumplen con los requisitos legales. El Ayuntamiento apoyó esta iniciativa, mientras los propietarios de los pisos turísticos amenazaron con acudir a los tribunales. La división sigue, aunque en los últimos meses se han ido templando los ánimos.