La capital malagueña, al igual que otras muchas del país, acoge este sábado una manifestación con miles de ciudadanos que exigen soluciones para los problemas de la vivienda. Convocados por el colectivo ‘Málaga para Vivir’, los asistentes han partido desde las 11.30 horas desde la plaza de la Merced, bajo el lema: «Acabemos con el negocio de la vivienda». Según los datos de la Policía Nacional, ha tenido una afluencia de unas 5.000 personas.
Se trata de la tercera movilización organizada por este grupo ciudadano en menos de un año, tras las marchas del 29 de junio y el 9 de noviembre de 2024, que llegaron a reunir a más de 10.000 personas en las calles de Málaga. Esta nueva convocatoria forma parte de una jornada de protestas coordinada en más de cuarenta ciudades de todo el país, todas con un mismo objetivo: reclamar políticas eficaces ante la creciente crisis habitacional.
Entre las principales demandas se encuentran la bajada de los precios del alquiler y su vinculación a los ingresos familiares, la recuperación de viviendas vacías y pisos turísticos para destinarlos a alquileres de larga duración, y la expropiación de inmuebles en manos de grandes fondos para ampliar el parque público de vivienda. También se exige la eliminación de las empresas de desalojo forzoso y la paralización de los desahucios, así como la implantación de contratos de arrendamiento indefinidos.
La marcha recorre el centro de la ciudad, atravesando las calles del Perchel y finaliza en el Parque de Huelin, como un gesto simbólico de apoyo y reconocimiento a los barrios de Málaga y a sus vecinos, que, según argumentan los organizadores, son quienes más están sufriendo las consecuencias de la especulación inmobiliaria.
Reacciones
El PSOE de Málaga ha respaldado públicamente la manifestación. El secretario general de los socialistas malagueños, Josele Aguilar, y el portavoz municipal, Dani Pérez, han participado en la marcha junto a numerosos militantes, sumándose así a las reivindicaciones ciudadanas impulsadas por el colectivo ‘Málaga para Vivir’. “La provincia de Málaga tiene un grave problema de vivienda”, ha declarado Aguilar.
Durante la protesta, el líder socialista ha denunciado que “no es admisible que los jóvenes tengan que abandonar su ciudad, donde nacieron y viven sus familias, para poder acceder a una vivienda”. Además, ha criticado que las políticas del Partido Popular y de la Junta de Andalucía “tratan la vivienda como un negocio y no como un derecho”, y ha reclamado “políticas públicas valientes que garanticen el acceso a la vivienda en condiciones dignas”.
Por su parte, Dani Pérez ha lamentado que “más de 50.000 malagueños y malagueñas se han visto obligados a marcharse de la ciudad por no poder comprar ni alquilar una vivienda”. Ha denunciado que “hay más de 14.000 viviendas de uso turístico que compiten directamente con el alquiler residencial”, y ha exigido “un cambio de modelo que apueste de verdad por la vivienda pública y asequible para todos”. Ambos han obviado la responsabilidades que puedan tener en este problema el Gobierno central y el presidente del país, Pedro Sánchez, bajo las siglas del PSOE.
El portavoz del Grupo Municipal Con Málaga (Podemos e IU) estuvo presente en la manifestación por la vivienda de Málaga, desde donde declaró que «Otra vez somos una multitud tomando las calles por el derecho a la vivienda y exigiendo una Málaga para todos y todas y no solo para unos pocos, una Málaga que diga ‘Primero los Barrios’ y no la promoción turística e inmobiliaria».
El coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, ha defendido este sábado en Málaga la intervención pública en política de vivienda, asegurando que dejar este derecho en manos del mercado “ha sido un fracaso”. Ha comparado su importancia con la sanidad y la educación, y ha reclamado una planificación estatal que incluya control de precios, regulación de pisos turísticos y ampliación del parque público. “La vivienda debe ser un derecho, no un negocio”, ha subrayado.
Maíllo ha propuesto reformar la Ley de Vivienda si es necesario para sortear “el boicot del Partido Popular” en su aplicación, y ha exigido que las viviendas públicas no acaben en el mercado libre. Según ha indicado, “mantener el patrimonio público es clave para equilibrar la oferta y garantizar el acceso a precios razonables”.
Sobre Málaga, ha señalado que la ciudad representa el mayor ejemplo del fracaso del modelo privado. “Hace falta un modelo alternativo que recupere Málaga para quienes trabajan y quieren vivir en sus barrios”, ha afirmado. En su intervención, también ha pedido que la vivienda sea una prioridad en los próximos Presupuestos Generales del Estado y ha propuesto “destinar parte del gasto militar a garantizar el acceso a un derecho humano como es el de la vivienda”.
Morillas, por su parte, ha declarado: “Málaga ha despertado, es la tercera vez que salimos decenas de miles de malagueños y de malagueñas a la calle a decirle al Partido Popular, a decirle al alcalde, Paco de la Torre (PP), que deje de vender nuestra ciudad, que deje de hacer política a favor de especuladores y rentistas”.