Más solidez pero la misma poca pólvora (0-0)

Más solidez pero la misma poca pólvora (0-0)

El equipo de Pellicer mejora en su solidez defensiva pero no supera al Lugo. El equipo blanquiazul empata por tercera jornada consecutiva y los malaguistas siguen sin conocer la victoria tras la reanudación. Los rivales aprietan y el precipicio puede ser más pronunciado esta jornada con los resultados de los demás equipos que siguen en la pelea por eludir el descenso.  

Más seriedad y sobre todo poca pólvora. Un déficit que ha condenado al equipo en la tarde noche de hoy en tierras gallegas y en todo el curso. Es cierto que vuelve a sumar otro empate más en la clasificación ante un rival directo y no escapa del peligro, y que quizás no pasará a la historia el encuentro en el Anxo Carro en cuanto a vistosidad, pero es cierto que el Málaga dio un paso más en cuanto a seguridad defensiva

Desde el inicio el Málaga salió con el guion de partido claro pero pronto tuvo que realizar ajustes. A perro flaco todo son pulgas. No podía contar con Tete Morente y para colmo a los pocos minutos se lesionó Hicham, perdía verticalidad Pellicer y tuvo que volver a recomponer su hoja de ruta.

No pasó apuros defensivamente ya que el Lugo no generó tampoco excesivo peligro si bien es cierto que el once inicial trajo novedades en la retaguardia. Pellicer colocó a Juande junto a Diego y Lombán, tres centrales, dejando dos carrilleros: Juankar y Cifu. Un mayor orden, un pequeño paso más pero aún le queda mucho por mejorar a este Málaga y poco tiempo. 

La sensación constante es que el Málaga podía llevarse el partido con que apretara. Fue un querer y no poder. Tuvo oportunidades para ello. La más clara en el primer tiempo con una falta de Lombán que repelió el guardameta del Lugo. 

Tras el descanso Pellicer volvió a mover ficha y colocó a Adrián por Boulahroud. No encontró tampoco el Málaga la velocidad ni la circulación necesaria si bien es cierto que con Keidi, al menos de momento, le bastaba al Málaga contener el poco juego que ofrecía el Lugo. 

Tras tímidas aproximaciones del Málaga, el choque volvió a dormirse. Pasaban minutos y aunque el Málaga llevaba la iniciativa no había manera. Cifu regaló un remate blando al guardameta y tanto Sadiku como Keidi Bare dispusieron de buenos lanzamientos que obligó a Ander Cantero a trabajar a fondo. La falta de puntería volvía a penalizar al equipo blanquiazul que mereció más por esos destellos pero que por sensaciones despierta un miedo peligroso. Sólo una victoria liberará al grupo de esa tensión de vivir en el alambre. 

Los rivales empiezan a despertar, el Málaga sigue dormido que no muerto. Todo en un puño. Todo por decidir y al menos se ha sumado otro punto. El peligro continúa. El camino largo lleno de obstáculos contiene una parada menos. Próxima estación: La Rosaleda frente al Girona.