Contenidos

Noticia

El Málaga despide el curso con el cerrojo activado (0-0)

El Málaga despide el curso con el cerrojo activado (0-0)

El equipo blanquiazul concluye el campeonato liguero empatando en Almería en un encuentro sin grandes ocasiones y en el que Pellicer dio minutos, en determinadas zonas del campo, a los menos habituales del curso. A pesar de ofrecer siete caras nuevas en el once con respecto al partido ante el Alcorcón el equipo malaguista ofreció buena imagen y dispuso de ocasiones claras de perforar la meta rival. 

Se acaba la competición oficial y la campaña más convulsa del equipo blanquiazul en años. Para algunos quedan atrás ya los problemas iniciales con el límite salarial excedido, las consabidas vicisitudes deportivas y la mayor de las crisis institucional que ha vivido Martiricos en la actual denominación con hasta una intervención judicial pero sus consecuencias aún estarán activadas en la planificación deportiva del siguiente curso.

Conseguida ya la permanencia la jornada pasada, el trámite de Almería sirvió para que Pellicer diese minutos a los invisibles. Denominación que acuñó el técnico para describir la situación deportiva de jugadores menos habituales como Gonzalo, Cristo, Buenacasa, Renato o Rolón.

Algunos han disputado sus últimos minutos como blanquiazules pero aún así el Málaga ofreció una imagen competitiva y plantó cara a un Almería que veía este encuentro como una piedra molesta en su camino para afrontar con las máximas garantías la liguilla de ascenso que tendrá, coronavirus mediante, a la vuelta de la esquina. 

La puesta en escena del equipo fue palpable. Un equipo liberado, sin miedos y con la mente limpia. Una tranquilidad de no disputar una final pero con la obligación de competir. Toda esa mezcla generó que la pelota rodara con más fluidez. Tuvo aproximaciones el equipo blanquiazul desde bien pronto y empezó a asustar la meta rival, sobre todo a balón parado. La tuvo Lombán en un córner. Su remate pasó cerca del póster tras un remate académico del recién renovado defensa. Minutos después tuvo otro remate Adrián que también generó peligro. 

Mejoró ligeramente el choque tras la vuelta de vestuarios. Ganó algo más de vistosidad aunque sin grandes florituras. Barbero superó a Gonzalo pero su tanto fue anulado. A falta de media hora, empezó al carrusel de cambios y Pellicer removió el banquillo. Entraron Sadiku, Juanpi en lugar de Buenacasa y Tete Morente. Ganó más verticalidad y alegría en ataque el Málaga pero la respuesta llegó otra vez por parte del Almería. Barbero anotó otro gol que quedó anulado un claro fuera de juego. La pizarra de Manu Sánchez volvió a dejar constancia el trabajo que hay en este tipo de acciones defensivas a balón parado. Otro fuera de juego para enmarcar. 

La réplica ofensiva la tuvo minutos después Cifu y Sadiku. El granadino recibió un pase filtrado de Renato Senatos. Pudo finiquitarlo o asociarse con el albanés, optó por la segunda acción, se nota que pensó como defensa y no como killer, pero no fue lo suficiente preciso. No se le quedó de la mejor manera al atacante que sacó un buen latigazo y Sivera volvió a evitar males mayores para su equipo. 

Siguió apretando el Málaga con una velocidad más, tampoco de crucero, pero el marcador no se movió. Lo intentó Juankar en el descuento y de nuevo otra mano de Sivera zanjó el asunto. El Málaga echa el cierre al año más convulso de su historia más reciente. Una salvación labrada en la sobriedad, humildad y en el esfuerzo colectivo. Una permanencia que sabe a la gloria que emana un título mayor. Una nueva realidad, austera y con aires renovados, pulula ya por Martiricos. Es tiempo de despachos y de cimentar la base del futuro Málaga. El de Manolo Gaspar, el de Sergio Pellicer y el de dar continuidad a gente de la cantera unido a experimentados jugadores de la categoría, si la Liga lo permite. El verde hablará de nuevo, eso sí, a partir del 12 de septiembre.