Botín de oro en Lugo (0-1)

Botín de oro en Lugo (0-1)

El Málaga firma una victoria clave para rubricar más de media permanencia en el Anxo Carro. El gol de Scepovic deja al equipo malaguista con trece puntos de ventaja sobre los puestos de descenso y allana el camino para las restantes nueve jornadas que le faltan al campeonato

Un gol de un delantero. Un gol de un ariete que caza un balón. Un gol del recién llegado Scepovic. Su volea  ratifica un triunfo fundamental y que deja a cinco puntos el objetivo. Esta victoria supone un botín de oro entre tanta fatiga acumulada. En lo anímico y en lo físico. El Málaga está siempre en alerta y las vicisitudes que ha tenido este grupo a lo largo del campeonato han sido numerosas. Contra viento y marea siempre creen hasta el final.

Hoy para más inri, el Málaga sufrió la lesión de Luis Muñoz y Pellicer se vio obligado a alterar el plan de partido.  Antes de la retirada del malagueño, Pellicer revolucionó el once.  Aún escocía el doloroso mazazo ante el Almería, no por falta de ganas si no porque la calidad del rival andaluz convirtió el duelo en la Rosaleda en un David contra Goliat. Había que borrar esa imagen y el técnico de Castellón introdujo hasta ocho cambios.

Pese a ello, se vio al mismo Málaga de siempre. Presión en campo contrario pero con poca pólvora ofensiva. Apenas inquietó al meta rival en la primera mitad. El Lugo marcó tras una polémica falta que le pitaron a Yanis. Aunque la salida en falso de Juan Soriano acabó en gol por el remate de Djaló, previamente el guardameta blanquiazul fue objeto de un impacto por parte de Barreiro. Para algunos no fue falta, para otros sí. Esta vez el VAR si revisó la jugada y optó por anular el tanto del Lugo.

El Málaga respiró con la llegada del descanso ya que el equipo local asfixió en ese último tramo a los de Pellicer. Reseteo y 45 minutos por delante. Tenía que proponer algo más el equipo blanquiazul si quería llevarse un triunfo. La mejor acción la tuvo Benkhemassa. El argelino erró una jugada casi infallable. Caye le sirvió en bandeja un gol cantado y con toda la portería a favor, el centrocampista la mandó al único lugar donde estaba el defensa del Lugo.

Seguía a oscuras el equipo malaguista y Pellicer volvió a agitar el árbol. Son pocos los recursos de los que dispone pero de nuevo acertó. Jozabed fue sustituido por Scepovic. Cambio de sistema y el ariete serbio dio más presencia ofensiva. Era una mayor amenaza pese a que no se contaban las oportunidades.

Casi cuando las tablas estaban firmadas llegó el gol. Matos forzó una clara falta esquinada. Cerca de la línea de fondo. Lombán golpeó de manera exquisita el balón y Cantero la sacó. Para algunos dentro, para otros fuera pero en boca de gol la remachó Scepovic. En la zona del cazagol, en el punto que debe estar un delantero con olfato. Ya no hubo tiempo para mucho más, tocaba jugar con el cronómetro y hacer de oro el botín. Así fue. 45 puntazos. Faltan 9 jornadas y si todo va bien, el final de curso será plácido y hasta tranquilo. Qué tiempos. Qué alegría poder vivir las últimas fechas con el corazón en su sitio.