Sabor agridulce, pero de permanencia (1-1)

Sabor agridulce, pero de permanencia (1-1)

Los de Pellicer dejaron con vida a una UD que fue inferior al cuadro malaguista. Joaquín y Scepovic cambiaron un partido tibio. Araujo igualó a la salida de un córner y sin nadie que le incomodara. La salvación virtual, los 50 puntos, quedan ya a una unidad.

El Málaga consiguió en el Estadio Insular un empate injusto, agridulce, pero de permanencia. Los blanquiazules supieron jugar sus bazas en los momentos claves del encuentro. Joaquín Muñoz y Scepovic cambiaron un partido que Araujo empató cuando hacía prever que los de Pellicer sumarían un nuevo triunfo. 

Con ritmo y con llegadas, pero sin goles. Así se desarrolló el primer tiempo. Los blanquiazules aguantaron ordenados las largas posesiones de la UD, que no tenía profundidad ni pegada en sus llegadas a la meta de Juan Soriano. Al igual que ocurría con los acercamientos malaguistas, que se producían aunque sin crear realmente ocasiones de peligro sobre el arco canario.

Y entre tarjeta y tarjeta, porque Goróstegui Fernández pulsó el gatillo de las amarillas, y en la compensación, como siempre, salió perdiendo el Málaga. Benítez y Juande vieron la cartulina y tuvieron que jugar desde los primeros minutos con ese handicap en contra. La que sí que perdonó el colegiado vasco fue la segunda amarilla a Óscar Clemente tras un golpe en el rostro a Cristian.

Pero la segunda parte arrancó con otro guión. Tras una fantástica acción de Jairo por la banda derecha, Jozabed fue derribado en el momento en el que golpeó el esférico. Penalti claro y sancionado. Todo correcto hasta ahí. Sin embargo apareció el VAR para anularlo porque a Jairo se le había marchado por la línea de fondo. Y así fue. El esférico salió del rectángulo y todo quedó en un anhelo. Como el de Las Palmas al ver que Lombán sacaba un gol que ya se cantaba en todas las casas de la isla con Juan Soriano batido. 

Pero todo lo anterior quedó en el olvido tras los cambios. Pellicer dio entrada a Joaquín Muñoz y Scepovic y ellos mismos decantaron la balanza en favor blanquiazul. El malagueño corrió al espacio, generó por derecha y sirvió al balcánico para que hiciera su trabajo como mejor sabe hacer: marcando. 

Al igual que hizo Araujo. En un saque de esquina, con el partido controlado, apareció el argentino para igualar la balanza. Un tanto que llegó en forma de mazazo para unas ilusiones que habían ido en aumento con el paso de los minutos. 

Un punto que sabe a poco después de un frenético final en el que el Málaga rozó la victoria y se le escapó injustamente en un tiro de esquina. 

UD Las Palmas: Vallés; Lemos (Alex Díez, min 89), Curbelo, Suárez, Benito Ramírez, Sergio Ruíz, Maikel Mesa, Óscar Clemente (Espiau, min 74), Robert González, Pejiño (Ariday, min 57) y Araujo.

Málaga CF: Juan Soriano; Benítez, Juande, Lombán, Matos; Ramón (Quintana, min 89), Cristian Rodríguez, Jozabed (Benkhemassa, min 61), Jairo (Joaquín Muñoz, min 61), Yanis, y Caye Quintana.

Goles: 0-1 Scepovic (78’) y 1-1 Araujo 

Árbitro: Aitor Gorostegui Fernández-Ortega, del colegio vasco.